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La hora del horror

10:12 p.m. Mala Prensa 0 Comentarios Categoría : , , , , , , , , , , , ,


Ya no veo tantas películas de terror como solía hacer. Quizá debido a que con el tiempo fui cambiando de gustos, o porque ya no encuentro historias originales que me atrapen, o incluso a causa de los diversos caminos que ha transitado el género últimamente (no soy muy fan del found footage). Sin embargo, hubo una época en la que realmente disfrutaba con este tipo de films, los miraba con fascinación, esperando tener esa sensación que logra estremecer y recorre todo nuestro cuerpo, en una palabra, el cagazo.


Hoy en honor a esos queridos y recordados viejos tiempos, he decidido compartir con uds., un recorrido cronológico por cinco de mis pelis de terror favoritas. Obviamente se trata de una selección totalmente subjetiva, y no creo que incluya (casi) ninguno de los verdaderos clásicos del género, pero se trata de obras que me marcaron, algunas por el miedo que me generaron, otras por su originalidad, y hasta puede ser que alguna otra se haya colado en este listado por puro capricho. Sin más rodeos, los dejo con las cinco protagonistas, siempre tratando de spoilear lo menos posible.

El resplandor (1980, The shining, Stanley Kubrick)


Basada en la novela homónima de Stephen King, y protagonizada por Jack Nicholson y Shelley Duvall, el film nos cuenta la historia de un escritor alcohólico y con problemas económicos (Jack Torrance), que decide aceptar un trabajo como encargado de vigilancia y mantenimiento de un hotel emplazado en una zona aislada, durante el invierno, al cual se traslada con su familia (su esposa Wendy y su hijo Danny), con el fin de poder trabajar en una obra cuyo bloqueo le dificultaba terminar. Los ingredientes estaban todos: un gran director, una historia pergeñada por el máximo exponente de la literatura de terror, un excelente actor protagónico, un misterioso y malvado hotel, un padre que lucha con demonios internos y un niño con percepciones extrasensoriales. Y la verdad que el film no decepciona, la tensión va creciendo con los minutos, como también el grado de inestabilidad de Jack, abrazando la locura en el clímax. La vi de chico y me garantizó varios días con dificultades para dormir.

Algunas curiosidades: el film tuvo dos versiones, una para EEUU de casi dos horas y media, y otra para el resto del mundo, de poco menos de dos horas. Ambos cortes fueron realizados por Kubrick, que quiso cambiarle un poco el sentido con la segunda edición; a Danny Lloyd, actor encargado de interpretar a Danny Torrance (hijo de la pareja protagónica), se lo trató con sumo cuidado, al punto que él creyó todo el tiempo que estaba haciendo un drama; las escenas fueron grabadas en forma cronológica, a pedido del director, que quería que todo fuera perfecto.

Advertencia: ¡¡¡Si llegan a ver la palabra REDRUM, por favor corran!!!

En la boca del miedo (1995, In the mouth of madness, John Carpenter)


Ya sé lo que están pensando, esta obra no es ni por asomo una de las más emblemáticas de ese capo del terror que es Carpenter. Y es la pura verdad, más teniendo en cuenta que el aclamado director tiene en un haber cintas como The Thing (1982), Halloween (1978) o Prince of darkness (1987), solo por mencionar unas pocas. Sin embargo, ésta es la que, según recuerdo, más julepe me generó, al verla con tiernos diez añitos. La historia es más o menos así: John Trent (el genio de San Neill) es un investigador de una compañía de seguros que es contactado por una importante editorial para encontrar a su escritor estrella Sutter Cane (inspirado en el amigote de John, Stephen King), quien desapareció junto con el manuscrito de su última novela. Trent, pensando que puede tratarse de un fraude, se dispone a hurgar en el asunto, y descubre oculta en diversos libros del autor la localización de Hobbe’s End, un pueblo supuestamente ficticio, al que se dispone a ir acompañado por una empleada de la editorial. A partir de ahí la historia toma claros tintes sobrenaturales, y nada es lo que parece, logrando una gran amalgama entre realidad y ficción. Al terror se le suma una importante cuota de suspenso que hace más atractivo al film, que se ve claramente influenciado por la obra de H.P. Lovecraft.

Advertencia: ¡¡¡Nunca subestimen a las ancianitas angelicales con cara de buenas!!!

Scream (1996, Wes Craven)


El slasher (subgénero de terror en el cual un psicópata asesina adolescentes) no venia pasando por su mejor momento. Atrás habían quedado los éxitos de Halloween (1978), Viernes 13 (Friday the 13th, 1980) y Pesadilla en lo profundo de la noche (A nightmare on Elm Street, 1984), convertidas ahora en extensas franquicias en constante repetición. Claramente necesitaba ser revitalizado. Ahí es donde aparece Wes Craven, quien ya había incursionado en el tema presentándonos a Freddy Krueger, para darle un nuevo giro a un tema que parecía agotado.

Las matanzas comienzan en el ficticio pueblo de Woodsboro, teniendo como objetivo principal a Sidney Prescott (Neve Campbell), una adolescente que está lidiando con el asesinato de su madre (un año atrás). El asesino es conocido como Ghostface por usar una máscara blanca similar a la de un fantasma y estar vestido con una túnica negra; su arma favorita: cuchillo. Completan el cast David Arquette en el papel de un policía de pueblo (Dewey Riley) bastante subestimado y Courteney Cox como una reportera inescrupulosa (Gale Weathers) que poco a poco encontrará su lugar. A las sangrientas muertes típicas del género se le agrega el condimento del misterio por descubrir quién se encuentra detrás de la máscara. En un punto todos los amigos y conocidos de Sidney son sospechosos o potenciales víctimas, logrando un clima clásico de "whodunit" (quién lo hizo). Mas allá de todo esto, lo mejor de la obra es su autoconciencia (uno de los personajes establece las reglas para sobrevivir en una peli de terror), sus toques de humor y el excelente manejo de las referencias (se pueden encontrar menciones a Pesadilla, el Exorcista, Halloween, Viernes 13 y hasta Psicosis).

Advertencia: ¡¡¡En caso de estar en una película de terror, jamás digan “enseguida vuelvo”!!!

La llamada (2002, The ring, Gore Verbinski)


El tema es así, ves un vhs (por favor ubiquémonos en la época) que contiene imágenes a priori inconexas, a su término suena el teléfono y cuando atendés te dicen que te quedan 7 días de vida. Si eso no es suficiente para asustarte, sos de fierro. Esa es la premisa de este film, que es una remake de una peli japonesa (Ringu, 1998), y está protagonizado por la blonda Naomi Watts (Rachel Keller).

Rachel decide investigar la muerte de su sobrina (sucede en el inicio del film, siete días después de ver la cinta, cuando una niña con los pelos cubriéndole la cara sale del televisor para llevársela), y tanto ella como su pequeño hijo Aidan terminan viendo el video, y recibiendo la consabida llamada. A partir de ahí, se suceden situaciones extrañas, mientras Rachel trata de averiguar la procedencia del video para poder romper con la maldición antes de que pasen los siete días, y tanto ella como su hijo mueran. Lo que puede parecer la típica película de fantasmas vengativos, toma un giro interesante sobre el final, cuando SPOILER ALERT (no sigas leyendo si no la viste, no digas que no te avise) todos los esfuerzos que realizan los protagonistas para que Samara (tal es el nombre de la diabólica niña) descanse en paz, son en vano, dado que como dice Aidan, Samara “nunca duerme”. Además de este interesante giro, otro punto original de la obra es su estética, algo no muchas veces visto en Occidente.

Advertencia: ¡¡¡No dejes tus VHS prohibidos al alcance de los niños!!!

La cabaña del terror (2012, The cabin in the woods, Drew Goddard)


Co-escrita entre el propio Goddard y Joss Whedon (un favorito de la casa, creador de Buffy, Angel, Firefly y director de Avengers y Avengers 2), quien también la produce, se podría decir que estamos ante una meta película. Y es que haciendo gala de un grado de autoconciencia y desenfado que la emparentan lateralmente con Scream pero, creo yo, con una profundidad superadora, la peli hace un agudo y divertido comentario sobre un universo (el terror y su historia) que parece conocer a la perfección. Por un lado, el cliché, un grupo de adolescentes, con sus estereotipos, que se encaminan a pasar una temporada en una alejada cabaña en el medio del bosque (una especie de Evil Dead moderna); por el otro, la originalidad, el grupo es observado por dos individuos, desde lo que parece ser ¿una fabrica? ¿una empresa?, que se encargan de controlar ciertos factores ambientales, que predisponen el clima, muchas veces justificando esas decisiones estúpidas que suelen tomar los protagonistas de los films de este tipo. No cuento más para no arruinar la grata experiencia de ver el film.

Por supuesto las referencias se multiplican, partiendo de lo establecido para llevar el género hacia nuevos límites. Un ejercicio simpático, a medio camino entre el homenaje y la crítica, que sin lugar a dudas nos deja pensando.

Advertencia: ¡¡¡Nunca vayas con amigos a una cabaña perdida en un bosque!!! (parece una obviedad, pero nunca esta de más repetirlo).

Así cierro este breve recorrido. Si no vieron alguna de estas películas, por favor vayan a verlas. Y si se copan y quieren comentar cuáles son sus obras favoritas, sean bienvenidos. Nos leemos la próxima en Expreso a Neptuno.

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