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¿A dónde se fueron? Parte 3

8:40 a.m. Webby 0 Comentarios Categoría :


Llegó diciembre, época de fiestas, regalos, comida y alegría y lo celebramos con un post totalmente en contra: la tercera parte de personas que desaparecieron sin dejar rastro. Que lo disfruten.

Zebb Quinn y el perro misterioso(?)


Este muchacho con cara de buena onda terminó su turno como vendedor en la sección de electrónica del Walmart en Asheville, Carolina del Norte, a las 9 de la noche del domingo 2 de enero del año 2000, probablemente cansado física y mentalmente de tantos reclamos por culpa del Y2K unos días antes(?). Fue a encontrarse con Robert Owens, un excompañero de trabajo, con quien se juntaba ocasionalmente a tomar algo y jugar al pool. Esta vez se habían juntado para ir a un local de autos, ya que Quinn estaba planeando comprase uno nuevo.

Se los vio bajar en una estación de servicio (aclaro que iba cada uno en su propio auto) a comprar algo para tomar. Una vez que se fueron, Zebb empezó a hacerle señas de luces a su compañero, para que pare. Ahí le dijo que había recibido un mensaje en su pager, y debía realizar una llamada urgente. Una vez que volvió, según Owens, su amigo se encontraba muy alterado y le canceló inmediatamente el plan, se subió a su auto y se fue a toda velocidad. Fue la última vez que alguien lo vio.

Horas después, misteriosamente, Owens fue atendido en un hospital por un par de fracturas de costillas y una herida en su cabeza, que según él fueron "por un accidente en la ruta". Llamativamente, no hubo aviso de ningún accidente en la zona. Raro, ¿no? A la tarde siguiente, la madre de Zebb, reportó a la policía la desaparición de su hijo.

La cosa toma un camino aún más loco, cuando dos días después de la desaparición de Zebb Quinn, su jefe en Walmart recibió una llamada... de Zebb Quinn, diciendo que no iba a poder ir a trabajar porque estaba enfermo. Obviamente, la voz no era ni remotamente parecida, por lo tanto el jefe acudió a la policía para rastrear la llamada, que resultó venir de una planta de Volvo donde trabajaba, justamente, Robert Owens. Como que algo tenía que ver, ¿no? Y sí, Owens reconoció haber realizado la llamada pero como un favor a Quinn, quien aparentemente le había pedido días atrás que llame al trabajo pasándose por él y decir que estaba enfermo.


La investigación apuntó a un tal Wesley Smith, novio de Misty Taylor, una chica con la que Zebb se estaba llevando más que bien últimamente. Smith tenía fama(?) de ser bastante violento y ya había amenazado a Quinn en varias oportunidades. Cuestión que el mensaje que había recibido en su pager  la noche de su desaparición vino del teléfono de su tía, Ina Ustich. Ina, con quien el protagonista de esta historia no tenía mucha relación, negó rotundamente haber enviado ese mensaje, declarando que ni siquiera estaba en su casa esa noche, sino que había ido a cenar a la casa de su mejor amiga, ¡que resultó ser la madre de Misty! Según se reveló, tanto Misty como su novio Wesley estaban allí.

Pero esto no termina acá, porque unos días después una compañera de trabajo de la madre de Quinn, la llamó para avisarle que había visto al auto de su hijo en el estacionamiento de un restaurante, justo al lado del hospital donde trabajaban. La policía fue inmediatamente a revisar el auto y se encontraron con una escena realmente insólita. Anoten: las luces estaban encendidas, en el parabrisas trasero habían unos labios y unos signos de admiración realizados con lápiz labial, dentro del auto encontraron una tarjeta de un hotel que al día de hoy no pudieron reconocer, 10 botellas vacías de alcohol, una campera que no era de Zebb y... prepárense: ¡un cachorro de labrador! (vivo, claro). Afortunadamente, el perrito fue adoptado por uno de los investigadores.

La historia lamentablemente quedó en la nada, hasta 15 años después cuando Owens apareció nuevamente en escena, acusado de asesinar a la cocinera y participante de un reality show Cristie Schoen y a su esposo. Como detalle de color(?), Cristie estaba embarazada. Durante los allanamientos de este caso, los policías encontraron en la casa de Owens lo que aparentaba ser restos de huesos humanos. Owens fue sentenciado a 60 años de cárcel, sin posibilidad de libertad condicional. 


Evidentemente Owens algo había tenido que ver con la desaparición de Zebb Quinn y los jueces así también lo consideraban, por lo que finalmente en 2017 Owens fue formalmente acusado como responsable de la desaparición de Quinn. Final feliz(?).

Los empleados del faro de Eilean Mòr


Este tipo de historias donde la gente desaparece sin dejar rastro me encantan(?). Eilean Mòr es una pequeña isla ubicada dentro del grupo de las islas Flannan, al norte de Escocia. Si bien se encuentran lejísimos de la costa, por allí pasaba una ruta marina muy importante, y por lo tanto un faro era sumamente esencial para guiar a los barcos.

Nos encontramos en el 15 de diciembre de 1900 y Thomas Marshall, James Ducat, y Donald MacArthur se encontraban trabajando como guardianes del faro de Eilean Mòr, en un turno que duraría unos 14 días. Su trabajo era mantener el faro encendido para que las naves que pasaban por las islas no chocaran y mantuvieran el rumbo correcto. Pero algo evidentemente sucedió, porque cuando el barco Archtor llegó a la isla ese día, el faro estaba apagado.

Luego de pasar por la isla y debido al pésimo clima de esa noche, el Archtor sufrió un golpe que le dejó una importante avería. Una vez llegado a puerto en el pueblo de Oban, el capitán Holman decidió que era más importante primero arreglar su barco y recién ahí reportar a las autoridades que uno de los faros más importantes de la región estaba apagado.

Una nave de apoyo (transportando comida, herramientas, etc.) debía zarpar el 20 de diciembre hacia Eilean Mòr pero el clima estaba cada vez peor y recién pudo llegar para el 26. Una vez llegados, vieron que misteriosamente el mástil de la isla no tenía bandera, ninguna de las cajas de provisiones estaban en su lugar y, principalmente, no había rastro de ninguno de los trabajadores.


La puerta principal del faro estaba cerrada y adentro se encontraron con las camas revueltas y el reloj detenido. Las lámparas habían sido recientemente recargadas y sobre la mesa había una gran cantidad de comida. Todo parecía normal, lo único fuera de lo común era una silla con las patas para arriba. Bueno, eso y que Marshall, Ducat y MacArthur (suena a delantera del Blackburn Rovers de 1932) no estaban por ningún lado ¿Qué pasó?

Lo primero que se les ocurrió fue que el trío murió a causa de las severas tormentas que asotaron la región en los días previos, tal vez estando afuera fueron arrastrados por alguna ola y se ahogaron. Pero había algo que no encajaba con esta teoría, ya que dentro de las habitaciones habían encontrado un traje de lluvia, ¿si diluviaba como es que uno de ellos se olvidó de llevar su traje? Además, recuerden que la puerta se encontraba cerrada, ¿con qué necesidad habrían de hacerlo? Y también, llegado el caso, los tres hubieran roto la regla más esencial de todas, esa que indica que siempre tiene que haber una persona dentro del faro, sin importar las circunstancias. Parecen errores bastantes boludos para tipos experimentados.

Los marinos llegados del barco de apoyo buscaron y buscaron por cada rincón de la isla y no encontraron absolutamente ninguna pista y al día de hoy sólo hay especulaciones sobre lo que fue el destino de Marshall, Ducat y MacArthur.

Richey Edwards, guitarrista de Manic Street Preachers


Manic Street Preachers es una de las bandas más importantes del Reino Unido de los últimos 30 años, creadores de una enorme cantidad de hits que seguramente escucharon más de una vez. Desde hace más de 20 años que este grupo es un trío, pero desde sus comienzos también tenían un guitarrista además del cantante James Dean Bradfield, un joven llamado Richard James "Richey" Edwards. ¿Por qué se fue Edwars de la banda? No, no se fue, sino que de un día para el otro se esfumó de la faz de la Tierra.

Con una personalidad exótica y enigmática, Edwards era una pieza muy clave durante los comienzos de los Manic, siendo el principal letrista de los primeros tres trabajos del grupo, que fueron muy exitosos. Su vida era bastante tumultosa, en muchas entrevistas hablando abiertamente sobre una profunda depresión que sufría, que lo llevaban a auto flagelarse cortándose o quemándose con cigarrillos. El decía que sólo a través del dolor lograba sentirse mejor.

Luego del lanzamiento del tercer disco, The Holy Bible, en 1994, Richards decidió internarse en un hospital psiquiátrico, dejando a la banda actuar como trío durante la mayor parte de los shows programados para el año, aunque luego volvería al grupo para unos shows en festivales en diciembre, en lo que sería su última participación como miembro de Manic Street Preachers. El último show de la banda con Edwards fue el 21 de diciembre de 1994, en Londres, y terminaron rompiendo todos los instrumentos.


El 1ro de febrero de 1995, Edwards debía juntarse con Bradfield para tomar un vuelo a Estados Unidos para un show promocional. Edwards jamás apareció y desde allí nunca más se supo de él.

Lo que se sabe en los días previos a su desaparición es que dos semanas antes había sacado de su cuenta unas 200 libras cada día por alguna razón. Se dice también que en uno de los días previos, mientras se hospedaba en un hotel en Londres, Edwards había juntado varios libros que trataban sobre temas psiquiátricos, y los había envuelto muy cuidadosamente, con una nota que decía "te amo", dirigida a una tal Jo, que nadie sabe quién era.

A la mañana siguiente, Edwards se retiró del hotel bien temprano, llevando consigo sólo su billetera, las llaves de su auto, medicaciones y su pasaporte, dejando el resto de sus pertenencias en la habitación, y aparentemente planeaba dirigirse a su departamento en Cardiff. Estos son los últimos movimientos que fueron confirmados del músico.

Desde ese momento, empezó la investigación para tratar de descubrir qué le había pasado, y obviamente no tardaron en aparecer los testigos que decían haberlo visto en tal lado haciendo tal cosa. Un fan supuestamente lo reconoció en una estación de tren, aparentemente sin saber que Edwards había sido reportado como desaparecido días antes. Otro testigo, un taxista, dijo que había llevado a un joven de sus características, en un viaje de casi 90 libras por varios lugares en las que el pasajero se comportó de manera bastante errática.

El 14 de febrero, el auto de Edwards fue encontrado abandonado cerca del puente Severn, lo que disparó la teoría de que el músico había decidido quitarse la vida arrojándose al agua, pero según la gente más cercana a él, la idea del suicido era algo que Edwards nunca hubiese contemplado, y de hecho en varias oportunidades él mismo declaró en entrevistas que era una persona que prefería bancarse el dolor y pelearla a terminar con su vida.

En los años próximos, se ha dicho que Edwards fue visto en lugares tan insólitos como las Islas Canarias y hasta en la India, pero lo concreto es que nada de eso fue cierto y la investigación jamás pudo avanzar, ya que nunca más se encontró un indicio de lo que le pudo haber sucedido.

Finalmente, en noviembre de 2008, Richey Edwards fue declarado como "presumiblemente muerto" por la justicia. En 2009, Manic Street Preachers lanzó el album Journal for Plague Lovers como un homenaje a su excompañero de banda, compuesto enteramente sobre letras que Edwards había dejado antes de perderse para siempre...

Pero la gran pregunta que nos seguimos haciendo todos es... ¿a dónde se fueron?

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