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Dos años de Rock

11:01 p.m. Mala Prensa 0 Comentarios Categoría : , , , , , , , ,


Hay momentos en la historia de la música que están destinados a ser considerados importantes por cualquiera que los revisite en tiempos posteriores. Son etapas en la que una serie de factores se conjuga para dar un resultado superlativo, casi como un salto en la evolución musical. Un sonido determinado, una banda o un disco en particular pueden ser recordados como hitos por generaciones posteriores, debido a su impacto en el panorama cultural. Así podemos mencionar a The Beatles, y su Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) que dio el puntapié inicial para la psicodelia, o a los Sex Pistols que 10 años después sepultaron al rock progresivo con su agresivo y directo Never Mind the Bollocks, Here's the Sex Pistols (1977). 

Sin embargo, no es mi intención hoy analizar una banda u obra en particular. Sino referirme brevemente, y a través de cinco LP importantes, al muy fértil período que va desde 1971 a 1973 en Inglaterra. Momento en el cual vieron la luz discos que tendrían muchas repercusiones a lo largo de los años, y cuyos ecos aún se pueden rastrear en bandas y obras actuales. Sin más preámbulos, los dejo en compañía de la música. 

Sticky Fingers – The Rolling Stones (1971) 


Grabado entre diciembre de 1969 y enero de 1971, el noveno larga duración de la banda londinense vería la luz en abril de 1971. La producción estuvo a cargo de Jimmy Miller, quien venía trabajando con Mick y los suyos desde Beggars Banquet (1968). La etapa 1968-1972 sería, a mi criterio, la mejor de los Stones, en la cual darían gemas como el ya mencionado Beggars Banquet, Let it Bleed (1969), el disco que nos ocupa, y Exile on Main St. (1972, otro que bien podría formar parte de este post). A su habitual mezcla de blues, rock, country y R&B, la banda sumó letras oscuras, y riffs y melodías inolvidables. La sugestiva portada estaría a cargo de Andy Warhol, que presentaría el cuerpo de un hombre desde el cinturón hasta las rodillas, enfundado en jeans. El toque particular lo daba el hecho de contar con una cremallera real que podía subirse y bajarse. Además, sería el debut del mítico logo del grupo (la boca con la lengua afuera), diseñado por John Pasche, y el primer disco en el que el guitarrista Mick Taylor sería considerado oficialmente como miembro de la banda. Entre los grandes hits, que justifican ampliamente su presencia en esta selección, se encuentran: Brown Sugar, Wild Horses, Bitch y Dead Flowers, entre otros. El disco estuvo cuatro semanas en el número 1 del ranking Billboard y fue tanto un éxito de crítica, como comercial. 

Who's Next - The Who (1971) 


Unos pocos meses después, en agosto de 1971 vería la luz uno de los mejores discos de The Who (el mejor según mi gusto personal, aunque otro podría quedarse con Tommy (1969), su predecesor). Townshend, guitarrista y principal compositor, venía craneando una ópera rock llamada Lifehouse, cuyo concepto futurista en una época en que el rock and roll hace tiempo dejó de existir, probó ser demasiado ambicioso para el momento, y esto sumado a un desarrollo un tanto accidentado, hizo que el proyecto fuera abandonado. Sin embargo, algo sobrevivió y sentó las bases de su próximo larga duración, Who’s Next. Un álbum sin duda más tradicional, pero repleto de buenas ideas, con canciones potentes y un sonido innovador para el momento. Townshend aprovechó la reciente invención del sintetizador para realizar todo tipo de exploraciones sonoras. Como productor contaron con Glyn Johns. La portada, una fotografía a cargo de Ethan A. Russell, mostraría al grupo acomodando sus pantalones, luego de orinar en un monolito situado en un paisaje desértico. Entre las principales obras que componen este LP podemos destacar a la genial Baba O'Riley, bautizada en honor al gurú del guitarrista, Meher Baba y al compositor Terry Riley, que junto con el clásico instantáneo Won't get fooled again, mezclan la experimentación con sintetizadores, con el sonido hard rockero del grupo. Otros puntos altos son Bargain, Getting in tune y Behind blue eyes. Este es otro caso de éxito de crítica y comercial. 

Led Zeppelin IV – Led Zeppelin (1971) 


Para cerrar este 1971 glorioso, hay que remontarse a noviembre, mes de salida del cuarto álbum de Led Zep, que al no tener nombre y siguiendo la correlatividad de los anteriores, es popularmente llamando Led Zeppelin IV. La banda venía lidiando con la decepción que había desencadenado su disco anterior (que es muy bueno en mi opinión), que sorprendió de manera negativa a sus fans por desviarse del camino del rock duro y el blues pesado que la banda venía cultivando desde sus inicios. Como respuesta a esta situación sale la placa que nos ocupa, sin duda uno de los mejores trabajos de Jimmy Page & cía. Al igual que en los dos casos anteriores, el éxito tanto de crítica como de público no se hizo esquivo, y el LP es el tercero más vendido de toda la década del ‘70. Incluye clásicos inoxidables del grupo, que pronto fueron incorporados a sus recitales en vivo como piezas estables, como las potentes Black Dog y Rock and roll, la sutíl The Battle of Evermore, y la inmejorable Stairway to Heaven, que pasó rápidamente a convertirse en un himno del rock. La portada muestra a un cuadro de un hombre llevando un conjunto de ramas en la espalda, colgado en una pared totalmente descascarada. En la funda aparecían cuatro símbolos extraños, representando cada uno a un miembro de la banda. 

Machine Head – Deep Purple (1972) 


Habían transcurrido menos de tres meses del 72, cuando Purple editó, en marzo, su sexto larga duración, el tercero con su formación clásica compuesta por Ian Gillian (voz), Ritchie Blackmore (guitarra), John Lord (teclados), Roger Glover (bajo) e Ian Paice (batería). Se trata, ni más ni menos que de un discazo. Su mezcla característica de hard rock y proto heavy metal, incorporando elementos clásicos (propios de la formación de Blackmore y Lord), alcanza en esta placa su punto cúlmine, con riffs inspirados y grandes solos, en los que la guitarra y el teclado son los amplios protagonistas. Su grabación se realizó en Montreaux, Suiza, utilizando el estudio móvil de los Rolling Stones. Cuenta la historia, que estando en el Hotel Casino de Montreaux, para participar del festival de Jazz de la ciudad, la banda presenció el momento en el que una bengala prendió fuego parte del hotel, mientras tocaba Frank Zappa. El humo, que era espeso, llegó hasta un lago de la zona. Esta experiencia fue el germen de la canción más exitosa del grupo, Smoke on the water, poseedora de unos de los riffs más reconocibles de la hisotria del rock. Además de esta obra maestra, el LP incluye grandes canciones como Highway Star, Lazy, Space Truckin’, y Pictures of Home, entre otras. La portada muestra al grupo reflejado en una superficie metalizada. El disco fue un éxito de ventas, llegando al número uno del chart británico y al siete del americano, y es considerado uno de los precursores del heavy metal. 

The Dark Side of the Moon – Pink Floyd (1973) 


Hacemos un salto de exactamente un año, hasta marzo de 1973, para llegar a tiempo a la salida del octavo disco de estudio de Waters, Gilmour, Wright y Manson. Sin duda, tanto para Floyd como para el mundo de la música, hay un antes y un después de El Lado Oscuro de la Luna. Se trata de un disco conceptual, que gira en torno a la locura, la muerte, la avaricia y el envejecimiento, y se inspira en parte en Syd Barrett, ex miembro de la banda. El larga duración fue grabado entre junio de 1972 y enero de 1973, y contó con la participación de Alan Parsons en la parte técnica. Además de la instrumentación clásica de una banda de rock, el LP destaca por la utilización de sintetizadores, y diferentes efectos de sonido, como los loops de Money, o el bombo procesado especialmente para asemejarse a los latidos del corazón. Si bien es una obra pensada para ser escuchada de principio a fin, entre sus composiciones destacan Breathe, el inoxidable Time, el clásico instantáneo Money, y la vocalmente potente The Great Gig in the Sky. La tapa, a esta altura mítica, muestra un hilo de luz blanca ingresando desde la izquierda en un prisma triangular, y saliendo por la derecha convertido en un arco iris, todo sobre un fondo negro. Si bien estuvo solo una semana en el número uno del ranking Billboard de EEUU, se mantuvo entre los primeros 200 discos durante 811 semanas, y es uno de los 25 más vendidos de todos los tiempos. El álbum es tan perfecto que hasta sirve de música incidental para el film El Mago de Oz (1939), si se sincroniza ambas obras para comenzar de manera simultánea. 

¿Cuánto pueden durar dos años? Sin duda este período del ‘71 al ‘73 es mucho más que la suma de sus 730 días. El grado de creatividad y fertilidad musical fue tal, que todavía mantienen su influencia en la actualidad. Obviamente estas cinco obras destacadas responden a una selección totalmente caprichosa, pero es bueno recordar que en esta época también se lanzaron otros LP de gran calidad, como el ya mencionado Exile on Main Street (1972) de The Rolling Stones, Fragile (1971) de Yes, The RIse and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972) de David Bowie, Aqualung (1971) de Jethro Tull, Brain Salad Surgery (1973) de Emerson, Lake & Palmer, Selling England by the Pound (1973) de Genensis, y varios más. Lo que me lleva a formular el siguiente interrogante: ¿qué le ponían al agua en Inglaterra en esa época?

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